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Guías

Cómo lavarte la cara bien: cuántas veces por día, con qué y qué evitar

Cuántas veces al día lavarte la cara, con qué agua y qué limpiador usar, por qué el jabón de tocador no es buena idea y cuánto tarda en hacer falta un hidratante.

Por XYXY · · 5 min de lectura

Lavarte la cara parece lo único del cuidado de la piel que no necesita explicación. Te mojás, pasás el jabón que está en la ducha y listo. Y sin embargo es el paso donde más se equivocan los hombres que recién empiezan, casi siempre por exceso: demasiado jabón, demasiada agua caliente, demasiadas veces y demasiado frote. El resultado es una cara que "rechina de limpia" y, a las dos horas, tira, brilla o se irrita.

Esta guía junta lo que recomiendan los dermatólogos para lavarte la cara bien, sin comprar nada raro y sin que te lleve más de un minuto.

Cuántas veces por día

La recomendación más repetida, incluida la de la Academia Americana de Dermatología, es dos veces por día: una a la mañana y una a la noche, más una vez extra si transpirás mucho (después del gimnasio, de correr, de un día de calor fuerte).

Lavarte más que eso no limpia más. Cada lavado se lleva también parte de los lípidos que la piel usa para retener agua, así que a partir de la tercera vez lo que sumás es irritación, no limpieza. Y la idea de que lavarte seguido evita los granitos tampoco se sostiene: en piel con tendencia al acné, el exceso de lavado suele empeorarla.

Algunos matices:

  • De noche es el lavado que importa. Ahí sacás el sebo del día, la contaminación, el sudor y los restos de protector solar. Si solo vas a hacer uno bien, que sea ese.
  • De mañana, depende de tu piel. Con piel grasa, un lavado con limpiador suave ayuda a sacar el sebo acumulado durante la noche. Con piel seca o sensible, alcanza con agua tibia.
  • Después de transpirar. El sudor mezclado con sebo y protector solar es lo que tapa los poros. Un enjuague o un lavado suave cuando terminás de entrenar es razonable.

Con qué agua

Tibia. Ni caliente ni fría. El agua caliente se siente bien, pero reseca y enrojece la piel, y es una de las causas silenciosas de la tirantez. Para una piel que además se afeita, es más importante todavía: la piel recién afeitada tiene la barrera un poco más expuesta (por qué pasa eso).

Con qué limpiador

Lo que buscás es un limpiador facial suave, sin alcohol y sin fragancia fuerte, que limpie sin dejar la piel tirante. Para piel grasa o mixta, los geles y las espumas funcionan bien; para piel seca o sensible, las texturas en leche o crema.

El jabón de tocador no es lo ideal para la cara. La piel tiene un pH ligeramente ácido, cerca de 5. Los jabones en barra suelen estar entre 9 y 10, es decir, bastante alcalinos. La piel recupera su pH después de cada lavado, pero con uso diario esos jabones se asocian a más sequedad e irritación, y la piel de la cara es más fina y reactiva que la del cuerpo. Lo mismo vale para el gel de ducha y el champú: están pensados para otra piel.

Un detalle útil: el pH de un hidratante también importa. El de Fundamental Hydrogel es de 5,88, cerca del de la piel, justamente para no pelearse con la barrera.

Sobre el limpiador de XYXY: todavía no lo vendemos. Fundamental Cleanser está en desarrollo y no vamos a adelantar fórmula hasta tenerla validada. Mientras tanto, cualquier limpiador facial suave que cumpla lo de arriba te sirve.

Cómo hacerlo, paso a paso

  1. Mojate la cara con agua tibia.
  2. Poné una cantidad chica de limpiador (una nuez, o menos si es espuma) en las manos, y hacé espuma antes de llevarlo a la cara.
  3. Masajeá con las yemas de los dedos, en círculos suaves, durante unos 30 a 60 segundos. No hace falta más fuerza ni más tiempo. Prestale atención a la zona T (frente, nariz, mentón) y a los costados de la nariz.
  4. Enjuagá bien. El residuo de limpiador que queda en la línea de la mandíbula, el cuello o el nacimiento del pelo es una causa común de irritación.
  5. Secá apoyando una toalla limpia, sin frotar. Dejá la piel apenas húmeda.
  6. Hidratá enseguida, dentro del primer minuto o dos. Con la piel todavía un poco húmeda, el hidratante retiene mejor el agua. Por qué hidratar todos los días, incluso si tenés piel grasa.

De mañana, el último paso es el protector solar. Cómo elegirlo.

Errores comunes

  • Usar esponjas, cepillos duros o toallas ásperas todos los días. Las manos alcanzan. Los exfoliantes con partículas, como mucho una vez por semana, y no si te acabás de afeitar.
  • Lavarte con la ducha caliente. Es cómodo, pero es el peor momento de agua para la cara. Si te lavás en la ducha, hacelo al final y con el agua más fresca.
  • Lavarte antes y después de afeitarte "por las dudas". Un lavado antes de afeitarte (con agua tibia, para ablandar la barba) y uno suave después, si hace falta. No más.
  • Saltearte la noche. Dormir con el protector solar, el sudor y la contaminación del día puesto es peor para la piel que cualquier exceso de jabón.
  • Cambiar de producto cada dos semanas. La piel tarda alrededor de un mes en mostrar cambios reales. Si un limpiador no te tira, no te irrita y no te deja la piel grasa a la hora, es el correcto.

Cómo saber si tu limpiador está mal

Tres señales de que el producto o la forma de lavarte no te sirve:

  • La piel tira apenas te secás.
  • La piel se ve más grasa y más roja a las pocas horas. Una piel irritada no se ve menos grasa, se ve grasa e irritada.
  • Aparecen zonas rojas o descamación en mejillas y alrededor de la nariz.

Si pasa alguna, no sumes productos: bajá la frecuencia, pasá a agua tibia por la mañana y probá un limpiador más suave. La piel se acomoda en una o dos semanas. Qué pasa cuando la barrera de la piel se daña.

Cuándo consultar

Si, aun con una rutina suave, tenés granitos que duelen, enrojecimiento que no se va, descamación persistente o picazón, conviene ver a un dermatólogo. Lavarse la cara bien es la base, pero no reemplaza un tratamiento cuando hay un problema de piel.

Para el armado completo, mirá la rutina de tres pasos: limpieza, hidratación y protector solar.

Conocé Fundamental Hydrogel

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